viernes, 2 de septiembre de 2011

Oda a la puta resignación - Click Terapia

Si vas en un auto y se acercan a tu ventanilla para robarte. Si vas a un bar y entran a robarte. Si en la calle, si en cualquier lugar... ¿Con quién te enojás? ¿Qué hacés? Querés ser un ciudadano responsable y sobre todo participativo. No querés que las cosas sean como son y conformarte con eso. No querés quejarte de lo que los demás no hacen y no hacerlo vos tampoco. Querés cambiar la realidad, querés algo mejor, no para vos, para todos. Pero ¿cómo hacés si ni siquiera sabés con quién enojarte? Está claro que te tenés que enojar, que tenés que putear, maldecir, odiar. Pero no te pasa eso. Largás un par de sollozos y la verdad es que seguís igual. Porque no te podés enojar con el jefe de gobierno, con la presidente, con la policía. Te tenés que enojar con el sistema, con las leyes, con los que no las hacen cumplir y con los derechos humanos y quienes los ignoran. Pero todo eso son entes, son cosas tan grandes que no tenés fuerzas para enfrentar, no podés enojarte con ellos ni putearlos ni odiarlos. Entonces, ¿con quién mierda te enojás? Y así seguís...

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